Sábado 3 de mayo 2003
Estella - Torres del Río (28.2 km)


Salí a las seis y cuarto para una jornada larga. Después de tres cuartos de hora aproximadamente pasé el monasterio de Irache. Allí había también una bodega con un fenómeno curioso, es decir una «Fuente de peregrino», pero no fue una fuente cualquiera, sino al lado de la fuente de agua había también una fuente de vino. Probé un sorbo de este fuente, eso si, pero era demasiado temprano para aprovechar de la fuente de verdad. No obstante añadí un poco del vino al agua en mi cantimplora por el sabor.
Por el camino encontré un holandés, Frans de Leiden, que había empezado en Le Puy en Francia.
Hacia la tarde comenzaba a apretar mucho el calor. El cielo era de un azul intenso y hacía mucho sol. A la una menos cuarto llegué en Torres del Río y tuve que esperar hasta las cuatro.