Martes 29 de abril 2003
Larrasoaña - Pamplona (15.0 km)
ste día una caminata breve sobre terreno casi llano. Salí a las siete de la mañana y llegué en Pamplona a las once. Por el camino había tomado un café en un bar. Afortunadamente no encuentro toros sueltos en Pamplona, normalmente esto solo ocurre durante San Fermín. En Pamplona quedé dos días en una pensión, que es recomendado por el hospitalero de Larrasoaña. Costaba 16 euro por noche y me pareció un precio razonable, según la guía Pamplona es bastante caro.
Llegué a la misma hora que dos peregrinas alemanas que quedaban un día y una belga que seguía al próximo pueblo. La mayoría de los peregrinos con quien había hablado tampoco quedaban en Pamplona, pero andaban un poco más lejos. Y ningún peregrino quedaba un día adicional en Pamplona. Quizá fuera un buen plan que tuviese un día libre. Si la gran cantidad de peregrinos estaba limitado a un grupo, entonces yo andaba un día detrás, tal vez había menos riesgo de encontrar un sitio para pernoctar. Iría a ver que este suposición fuera verdad.
Por la tarde paseaba un rato por Pamplona y visité la catedral. El día siguiente fui al museo de Navarra y paseaba un rato más por la ciudad.